Sector inmobiliario en el 2016

En medio de un contexto de menor crecimiento económico y a diferencia de otras industrias, el desempeño inmobiliario ha destacado. Esto, principalmente porque la oferta es baja en relación a la demanda habitacional, sumado a que muchas personas están adelantando su decisión de compra.

Quienes tienen la posibilidad están adquiriendo viviendas hoy en día, pues el próximo año será más difícil, debido al nivel de precios, las condiciones comerciales y las mayores restricciones a créditos hipotecarios. Es de esperarse entonces que 2016 sea un año de menor dinamismo que el actual, impulsado especialmente por el efecto acelerador del IVA.

Con todo, las expectativas indican que el próximo año debiesen bajar las ventas (en términos de promesas de compraventa) producto de la concentración de la demanda en 2015. Será más difícil vender porque existirá mayor más competencia y peores condiciones comerciales.

En relación a las ventas, algunos estarán en mejores condiciones que otros, dependiendo de la etapa de construcción en que se encuentren los desarrollos inmobiliarios. Los que puedan escriturar ese mismo año, tendrán una ventaja (venta sin IVA).

En concreto, tendremos precios más altos, peores condiciones de compra y mayores restricciones para obtener créditos hipotecarios.

El próximo año el acceso al crédito será una de las principales preocupación para los segmentos entre las UF 1000 -UF 4000, ya que la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (Sbif) comenzará a exigir mayores provisiones, por lo que los bancos comenzarán a prestar solo el 80% de financiamiento.

En consecuencia, las inmobiliarias debiesen exigir un pie mayor al actual, para disminuir la posibilidad de que bajen las ventas al momento que los bancos aprueben los créditos. De hecho esta situación ya se está percibiendo en algunos segmentos en los que se está pidiendo hasta un 15% de pie.

El próximo año, habrá menos personas con dicha capacidad de pago.

Podemos suponer que los permisos de edificación disminuirán pues se acaba el tiempo para alcanzar a construir, escriturar y a ser vendidos todavía sin IVA.

Sería mejor esperar a que se liquide el stock remanente, antes de comenzar otro desarrollo que sí estará afecto al nuevo tributo.

Por tanto es probable que baje la inversión inmobiliaria debido a los cambios producto de la reforma tributaria, disminución del beneficio tributario a la construcción, menor acceso al crédito y en general a la poca claridad en las reglas del juego.

Esta entrada fue publicada en Noticias. Guarda el enlace permanente.